
Parece que los sueños se acabaron, tambien los días y las insinuaciones de un mundo mejor. Intento ser optimista, pensar que es pasajero, y que todos los días le hecho azúcar a mi leche de un saco diferente.
Evolución.
Acaso un día nos levantamos y decimos: quiero cambiar! Es eso posible? creo que sí, hace falta un nivel alto de compromiso, pero creo que en la medida de una fuerza de voluntad y sobre todo valentía de probarte a ti mismo que puedes, esto es posible. Más allá de hacer una apología al cambio, la apología va hacia la toma de decisiones.
Hace un rato confesé.
Me siento en una caja a oscuras que es llevada por un ladrón, una trasnacional o un carro de mudanzas, pero, sin destino conocido.
No entiendo porqué soy una persona reflexiva, simplemente lo soy, desde pequeña armé en mi cabeza respuestas a cosas simples y complejas, mi imaginación siempre ayudó. Cuando la introspección apareció entendí que es valioso reconocer que puedes utilizar tu inteligencia para calcular las cosas, claro no todas. Sin embargo era chevere entender o armar teorías sobre las cosas.
Cuando fui creciendo las preguntas sin respuestas ya volaban en mi cabeza como globos a gas, esperando explotar o desinflar. Varios explotaron, pocos se desinflaron, el gas comenzó a inundar mi cabeza, me confundió mas, entendí que hay globos que no entenderé ahora pero que cuando el gas salga por alguna de mi orejas la sabiduría llegará.
Mucho gas, poca realidad.
Entonces decidí comportarme como una real adolescente, el gas salió y la poca madurez ayudó.
Se vino el mundo de la experimentación.
Calculada por supuesto, pero de cuando en cuando y con ciertas personas podía hablar de gas, estas pensaban en gas, que paja no era la única.
Volviendo a los cambios...
Sí he cambiado.
He dejado de fumar desde Octubre (espero que nunca más)
y otras cosas más que no mencionaré.



2 dejaron una huella en el desierto:
Supongo que he cambiado, al menos estoy seguro que he dejado la droga del victimismo para aliviar mis dolores.
El único problema es dejar la morfina, aunque a veces duela demasiado, hay que hacerlo. Y puede que con un cambio físico tenga un buen punto de partida, aferrarme al tabaco es para mí un comodismo criminal...
Por cierto, ni creas que te voy a invitar una miserable pitada si te veo por ahí.
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