
Confucio:
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.
Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.
Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.
Victor Hugo:
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
La melancolía es la felicidad de estar triste.
A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Jean Paul Sartre:
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir.
Ernesto Sábato:
Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.
El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.
Buda:
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Proverbio ruso:
¡Caer está permitido. Levantarse es obligatorio!.
El corazón es un niño: espera lo que desea.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Simone de Beauvoir:
Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo.
Las arrugas de la piel son ese algo indescriptible que procede del alma.
¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad.
Friedrich Nietzsche:
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".´
Sin música la vida sería un error.
La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.
Lo que no me mata, me fortalece.
Toda convicción es una cárcel.
¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?
Ludwig van Beethoven:
Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.
La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía.
El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.
Séneca:
La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.
Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.
Fiodor Dostoievski:
El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.
............ y tú ¿que te dices a ti mismo?
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.
Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.
Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.
Victor Hugo:
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
La melancolía es la felicidad de estar triste.
A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Jean Paul Sartre:
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir.
Ernesto Sábato:
Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.
El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.
Buda:
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Proverbio ruso:
¡Caer está permitido. Levantarse es obligatorio!.
El corazón es un niño: espera lo que desea.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Simone de Beauvoir:
Encanto es lo que tienen algunos hasta que empiezan a creérselo.
Las arrugas de la piel son ese algo indescriptible que procede del alma.
¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad.
Friedrich Nietzsche:
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.
El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.
Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".´
Sin música la vida sería un error.
La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.
Lo que no me mata, me fortalece.
Toda convicción es una cárcel.
¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?
Ludwig van Beethoven:
Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.
La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía.
El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.
Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.
Séneca:
La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.
Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.
Fiodor Dostoievski:
El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.
............ y tú ¿que te dices a ti mismo?
Addio




